sábado, 15 de junio de 2013

Valoración de la asignatura

Ya finalizado el segundo curso, la valoración que hago de la asignatura de Tendencias Contemporaneas de la Educación es muy positiva.

El estudio de esta asignatura me ha aportado principalmente el conocer como era la enseñanza en el siglo XVII con la Escuela Tradicional (disciplina, castigos, profesor autoritario, etc.) y como evoluciona pedagogicamente, a partir del siglo XIX, con la aparición de la Escuela Nueva.

A través de las ideas pedagogicas de Dewey o Jovellanos he podido aprender mucho sobre el tipo de maestro que debo ser en el futuro para conseguir una enseñanza y una educación de calidad y llegar a formar individuos ricos en valores y miembros correctos de la sociedad. Por tanto, esta asignatura me ha llevado a aumentar mi gusto y deseo de ejercer esta profesión.


miércoles, 20 de marzo de 2013

John Dewey: Pensamiento pedagógico


John Dewey (1859-1952) fue un filósofo, psicólogo y pedagogo estadounidense. Fue un hombre de acción, que aspiraba a la unificación de pensamiento y acción, de teoría y práctica. Dewey tuvo una gran influencia en el desarrollo del progresismo pedagógico, desempeñando un papel protagonista que abarca desde finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. Fue el pedagogo más original, renombrado e influyente de los Estados Unidos y uno de los educadores más perspicaces y geniales de la época contemporánea, influyendo en el curso de tres generaciones.

Para John Dewey, su idea básica esencial es que el conocimiento verdadero es el conocimiento eficaz, aquel que produce resultados satisfactorios en su interacción con el ambiente. Consideraba al hombre como una parte del mundo natural, el mundo material es el único ámbito de las actividades humanas. Es un mundo que tiene que ser dominado y obligado a proporcionar objetos para la satisfacción de los hombres. Lo que Dewey quiere decir es que el hombre es parte del mundo y el hombre es el que domina completamente el mundo, trabajando por encontrar todo lo que necesita para vivir, y para satisfacer todas sus necesidades.
También nos encontramos que para él todos los seres humanos aprendemos "haciendo", ya que solo la acción promueve la experiencia y la educación para él es una continua reconstrucción de la experiencia. Esto podemos ejemplificarlo de la siguiente manera: Si no aprendemos bien matemáticas I, no podremos entender las matemáticas II. Cada experiencia vivida y estudiada nos lleva a otra. No debemos olvidar que la educación es vital para todos los seres humanos, sin educación jamás podríamos vivir pues ella nos prepara para el futuro.

Los planteamientos de Dewey encontraron cabida en un país donde se construía una identidad nacional a partir de otros símbolos e imágenes, de hecho se estaban constituyendo nuevas normas y expectativas del “sistema”, nuevas representaciones de lo que era el ciudadano mexicano producidos por el cambio social.

La teoría pedagógica de Dewey se vincula con la educación en México por su carácter de planteamiento surgido en el siglo XX, por su sentido democrático liberal, por su origen filosófico, sus tintes sociológicos y culturalistas; no eran solo un método para la escuela y no importaba si se instalaba tal cual en México, de hecho contribuyó a la construcción de nuevas representaciones o a darle otro sentido a las ya existentes, por tanto participó en la articulación de nuevos símbolos e imágenes.