Ya finalizado el segundo curso, la valoración que hago de la asignatura de Tendencias Contemporaneas de la Educación es muy positiva.
El estudio de esta asignatura me ha aportado principalmente el conocer como era la enseñanza en el siglo XVII con la Escuela Tradicional (disciplina, castigos, profesor autoritario, etc.) y como evoluciona pedagogicamente, a partir del siglo XIX, con la aparición de la Escuela Nueva.
A través de las ideas pedagogicas de Dewey o Jovellanos he podido aprender mucho sobre el tipo de maestro que debo ser en el futuro para conseguir una enseñanza y una educación de calidad y llegar a formar individuos ricos en valores y miembros correctos de la sociedad. Por tanto, esta asignatura me ha llevado a aumentar mi gusto y deseo de ejercer esta profesión.
Blog de la asignatura Tendencias contemporáneas de la Educación - Educación Primaria
Sergio Moreno de las Heras
sábado, 15 de junio de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
John Dewey: Pensamiento pedagógico
John Dewey (1859-1952) fue un filósofo, psicólogo y pedagogo
estadounidense. Fue un hombre de acción, que aspiraba a la unificación de
pensamiento y acción, de teoría y práctica. Dewey tuvo una gran influencia en
el desarrollo del progresismo pedagógico, desempeñando un papel protagonista
que abarca desde finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. Fue el
pedagogo más original, renombrado e influyente de los Estados Unidos y uno de
los educadores más perspicaces y geniales de la época contemporánea, influyendo
en el curso de tres generaciones.
Para John Dewey, su idea básica esencial es que el
conocimiento verdadero es el conocimiento eficaz, aquel que produce resultados
satisfactorios en su interacción con el ambiente. Consideraba al hombre como una parte del mundo
natural, el mundo material es el único ámbito de las actividades humanas. Es un
mundo que tiene que ser dominado y obligado a proporcionar objetos para la
satisfacción de los hombres. Lo que Dewey quiere decir es que el hombre es parte del
mundo y el hombre es el que domina completamente el mundo, trabajando por
encontrar todo lo que necesita para vivir, y para satisfacer todas sus
necesidades.
También nos encontramos que para él todos los seres
humanos aprendemos "haciendo", ya que solo la acción promueve la experiencia y la
educación para él es una continua reconstrucción de la experiencia. Esto podemos ejemplificarlo de la siguiente manera: Si no aprendemos bien matemáticas I, no podremos entender las matemáticas II. Cada experiencia vivida y estudiada nos lleva a otra. No debemos
olvidar que la educación es vital para todos los seres humanos, sin educación
jamás podríamos vivir pues ella nos prepara para el futuro.
Los planteamientos de Dewey encontraron cabida en un país
donde se construía una identidad nacional a partir de otros símbolos e
imágenes, de hecho se estaban constituyendo nuevas normas y expectativas del
“sistema”, nuevas representaciones de lo que era el ciudadano mexicano
producidos por el cambio social.
La teoría pedagógica de Dewey se vincula con la educación en
México por su carácter de planteamiento surgido en el siglo XX, por su sentido
democrático liberal, por su origen filosófico, sus tintes sociológicos y
culturalistas; no eran solo un método para la escuela y no importaba si se
instalaba tal cual en México, de hecho contribuyó a la construcción de nuevas
representaciones o a darle otro sentido a las ya existentes, por tanto
participó en la articulación de nuevos símbolos e imágenes.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Constitución española de 1812. Educación.
CONTEXTO HISTORICO
La Constitución española de 1812, conocida popularmente como
la Pepa, fue promulgada por las Cortes
Generales de España, reunidas extraordinariamente en Cádiz, el 19 de marzo de
1812. Se le ha otorgado una gran importancia histórica por tratarse de la
primera constitución promulgada en España, además de ser una de las más
liberales de su tiempo. Respecto al origen de su sobrenombre, la Pepa, no está
muy claro aún, pero parece que fue un recurso indirecto tras su derogación para
referirse a ella, debido a que fue promulgada el día de San José.
Oficialmente estuvo en vigor sólo dos años, desde su
promulgación hasta su derogación en Valencia, el 4 de mayo de 1814, tras el regreso
a España de Fernando VII. Posteriormente se volvió a aplicar durante el Trienio
Liberal (1820-1823)
De 1808 a 1814 se produjo en España dos fenómenos que
llevarán al país hacia el liberalismo:
- El alzamiento popular contra los franceses (la Guerra de
la Independencia)
- Ante la ineficacia del poder, se formarán las Juntas
Provinciales que originarán una Junta Central, y ésta a su vez un Consejo de
Regencia y posteriormente unas Cortes que tratarán de protagonizar la
revolución española con la Constitución de 1812.
Coexisten dos planos: el militar y el político (liberalismo
de Cádiz y los afrancesados de la Corte de José I). La política estará al
margen del pueblo y solo una minoría (los ilustrados reformistas) tomarán parte
de ella, con dos vertientes:
- Los liberales patriotas de las Cortes de Cádiz
- Los afrancesados, que ven en Francia el ejemplo a seguir
para incorporarse al mundo liberal.
Fases de la guerra:
1.- 1808 - 1809. El detonante de la guerra es la invasión
francesa. Tras alzamiento del dos de mayo de 1808 del pueblo de Madrid, las
tropas francesas se replegarán y será cuando Dupont sea derrotado en Bailén. La
tropa española estaba dirigida por Castaños.
Es una etapa en la que se enfrenta el ejército francés (más
numeroso, equipado, formado por voluntarios...) al español (escaso, mal
equipado, formado por mercenarios,...).
Será la primera derrota que Napoleón sufra en Europa,
retirándose su ejército y su hermano José I.
Pero Napoleón llegará a España y se hará con Madrid,
poniendo de nuevo a José I en el trono. Obtendrá una serie de victorias contra
los españoles (como la que se produjo en Ocaña) excepto en el sitio de Zaragoza
y Gerona.
2.- 1809 - 1812. Con la derrota en Ocaña, la península queda
bajo los franceses excepto Cádiz y el Algarve. España no tiene ejército y se
empieza a desarrollar la guerra de guerrillas, que minará a los franceses.
Lucharán por la patria, la religión, ideologías diversas y por Fernando VII.
3.- 1812 - 1814. Napoleón emprenderá las campañas europeas
(como la de Rusia) que provocará el alejamiento de tropas francesas.
Inglaterra vendrá a defender a su aliada Portugal con el
Duque de Wellington. La tropa española, Wellington y la guerra de guerrillas
provocarán el repliegue de las tropas francesas. Se les vencerá en batallas
como la de Arapiles y la de San Marcial. Napoleón abdica del trono español y
termina la Guerra de la Independencia.
CONSECUENCIAS.- España queda arruinada, llegará Fernando VII
y en la Constitución de 1812 se
reconocerá a un rey no absoluto.
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX
En el primer tercio del siglo produce un lento crecimiento
de la población, provocado por: el cultivo de nuevas tierras, el despegue industrial, cierta estabilidad política y aplicación de
medidas médicas e higiénicas. Pero este crecimiento se produce más por avances
médicos que por las transformaciones económicas, dando lugar a un desequilibrio
entre población y recursos que serán los causantes de episodios de emigración y
tensión social.
A partir de 1830 tendremos más población, al aumentar los
matrimonios, disminuir la emigración (emancipación de las colonias), nuevas
posibilidades económicas y reducción de la mortalidad.
Sin embargo las tasas de natalidad y mortalidad, comparado
con las europeas, siguen siendo muy elevadas: la primera por la mentalidad,
creencias, atraso cultural, necesidad, etc.; y la segunda debido a sucesivas
crisis agrícolas, a la elevada mortalidad infantil y a las epidemias.
El crecimiento fue
mayor en la periferia, disminuyendo en el interior (salvo Madrid y otras ciudades),
lo que da lugar a una desigual distribución demográfica.
Con la muerte de Fernando VII (1833) se había iniciado el
proceso hacia el definitivo asentamiento del nuevo modelo de sociedad de
clases.
El racionalismo liberal considera a todos los hombres
iguales en derechos y aspiraciones, pero sus capacidades y actitudes determinan
su lugar en la escala social. Mérito y esfuerzo eran el nuevo criterio de
estatus y cuya expresión es la propiedad, que regula la participación política.
Mérito y propiedad modificó el principio de igualdad y excluyó de la
participación política a la mayoría de los ciudadanos.
En el aspecto demográfico, la España de último cuarto del
siglo XIX tiene un lento crecimiento de la población debido a que tanto la
natalidad como la mortalidad son altas. Además, hay que tener en cuenta que se
produce en 1885 una epidemia de cólera, y que también se produce hacia 1880 una
mala cosecha que provocará hambre.
Desde el punto de vista demográfico son más importantes los
desplazamientos de la población. En este momento se produce un creciente grado
de urbanización debido a la migración del campo a la ciudad, favorecida por la
mejora y abaratamiento de los transportes. Por ello se hacen necesarios nuevos
planes urbanísticos que se van a reflejar en la Ley de expropiación forzosa de
1879 y, más adelante, en las leyes especiales de Madrid y Barcelona dado su
gran crecimiento (Ensanches de Barcelona y de Madrid, Ciudad Lineal de Arturo
Soria, etc.).
Los desplazamientos de la población rural no sólo se
produjeron hacia las ciudades, también en esta época se produce una importante
migración exterior, principalmente a América.
La estructura social de la España de la Restauración está
marcada por la desigualdad. Aunque ya no existían los privilegios estamentales,
la Ley electoral censitaria de 1878 reducía mucho el número de electores (5% de
la población) y, por otro lado, los varones de familias adineradas seguían
zafándose del servicio militar mediante el pago de cierta cantidad de dinero,
inaccesible al pueblo llano.
La clase alta estaba formada por la aristocracia, la
burguesía agraria, la comercial e industrial, los funcionarios y los
profesionales. La nobleza aun jugaba un importante papel social a pesar de que muchas
familias nobiliarias se arruinaron o perdieron mucho patrimonio, que fue
comprado por la burguesía agraria. La burguesía comercial e industrial hizo sus
fortunas principalmente con las colonias, y gustó de obtener títulos
nobiliarios, sobre todo en los primeros años de la Restauración. Sólo a finales
del siglo la burguesía profesional empezó a adquirir conciencia de clase.
La clase baja tenía un gran peso en la España rural,
mientras que la población industrial no pasaba del 15%, concentrada
principalmente en Cataluña. Las condiciones de vida del campesinado eran muy
diferentes dependiendo de la propiedad de la tierra, es decir, en la mitad sur
peninsular, dominada por el latifundio, los agricultores, no propietarios en
su mayoría, sufrían muy duras
condiciones de trabajo; mientras que el la mitad norte peninsular, donde era
más generalizada la propiedad de la tierra, las condiciones eran
considerablemente mejores.
Durante el período revolucionario se había producido la
primera eclosión del movimiento obrero español, pero durante la primera etapa
de la Restauración, este movimiento pasó a la clandestinidad, hasta la llegada
de gobiernos liberales. Por otra parte, en esta etapa, la cuestión social se
plantea como una cuestión importante en la vida política española, tomándose
por primera vez disposiciones para comenzar a dar soluciones.
INFLUENCIA DE LAS IDEAS ILUSTRADAS EN EL CONCEPTO DE LA EDUCACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN DE 1812
La "Pepa" pasará a la historia por ser la única
constitución española que ha dedicado un Título exclusivamente a la educación,
tal es la importancia que se le dió al tema educativo. Cuando las Cortes de
Cádiz aprobaron el titulo IX de la Constitución, dedicado a la instrucción
pública, los diputados estaban reconociendo de hecho su deuda con los hombres
de la ilustración. Aquí, como en tantos otros aspectos de la mítica
Constitución gaditana, los liberales aparecen como herederos de las ideas
matrices de la Ilustración. En efecto, la fe en la educación básica común a
todos los hombres, la conveniencia de la gratuidad total de la instrucción
elemental, la necesidad, en fin, de un plan general de la instrucción pública,
son ideas que hombres como Jovellanos, Cabarrús o Campomanes habían difundido
con extraordinaria tenacidad por todo el territorio nacional.
Aún cuando la fe en la fuerza transformadora de la educación
proviene de la herencia de la Ilustración, el papel de la educación en la nueva
sociedad liberal que se prepara, adquiere connotaciones propias y relevantes.
Los liberales, arraigados en la tradición progresista del siglo XVIII español,
tienen fe en el progreso, ligado ahora al desarrollo de la instrucción. Pero al
mismo tiempo tienen fe en la igualdad, que en el liberalismo de la primera hora
es no solo Igualdad, sino fundamentalmente igualdad ante las luces, igualdad
ante la educación. De ahí que la instrucción, tal y como la definiese el
"Informe Quintana", de 1813, deba ser universal extensible a todos,
públic, abierta a todos los ciudadanos, gratuita, uniforme y libre.
Para los liberales gaditanos la educación aparece, pues, no
sólo como factor de progreso sino también como elemento básico del nuevo
régimen político que nace. Nuestros liberales son conscientes de que una
democracia estable sólo es posible si cuenta con una población educada para la
libertad, con una población básicamente instruida, conocedora de sus derechos y
de sus deberes, forjada en la difícil virtud de la convivencia y de la
tolerancia. Tal es la concepción que late en el dictamen que la comisión de Instrucción
Pública de las Cortes realizara en torno al primer proyecto legislativo
regulador de la educación:
"Sin educación,
es en vano esperar la mejora de las costumbres: y sin éstas son inútiles las
mejores leyes, pudiéndose quizás asegurar que las instituciones más libres,
aquéllas que más ensanche conceden a los derechos de los ciudadanos, y dan más
influjo a la Nación en los negocios públicos, son hasta peligrosas y nocivas,
cuando falta en ella razón práctica, por decirlo así, aquella voluntad ilustrada,
don exclusivo de los pueblos libres, y fruto también exclusivo de una recta
educación nacional. Con justicia, pues, nuestra Constitución política, obra
acabada de la sabiduría, miró la enseñanza de la juventud como el sostén y
apoyo de las nueva Instituciones; y al dedicar uno de sus postreros títulos al
importante objeto de la Instrucción pública, nos denotó bastantemente que ésta
debía ser el coronamiento de tan majestuoso edificio."
(Dictamen sobre el proyecto de Decreto de arreglo general de
la enseñanza pública, de 7 de marzo de 1814).
Dentro de esta concepción, los diputados españoles trazarán
el esquema básico del edificio educativo preconizado por los nuevos tiempos.
Siguiendo las pautas que marca Condorcet en sus famosas "Memorias"
sobre la instrucción pública, establecerán tres grados en el proceso educativo:
una primera enseñanza, de extrema importancia para la nación, una segunda
enseñanza, cuya ausencia es en sentir de la Comisión la principal causa del
atraso en que se halla la educación en nuestra Monarquía; una tercera enseñanza
que facultará para el ejercicio profesional.
artº 366
En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán
escuelas de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, a
escribir y contar, y el catecismo de la religión católica, que comprenderá
también una breve exposición de las obligaciones civiles.
artº 367
Asimismo se arreglará y creará el número competente de
universidades y de otros establecimientos de instrucción, que se juzguen
convenientes para la enseñanza de todas las ciencias, literatura y bellas
artes.
artº 368
El plan general de enseñanza será uniforme en todo el reino,
debiendo explicarse la Constitución política de la Monarquía en todas las
universidades y establecimientos literarios, donde se enseñen las ciencias
eclesiásticas y políticas.
artº 369
Habrá una dirección general de estudios, compuesta de
personas de conocida instrucción, a cuyo cargo estará, bajo la autoridad del
Gobierno, la inspección de la enseñanza pública.
artº 370
Las Cortes, por medio de planes y estatutos especiales,
arreglarán cuanto pertenezca al importante objeto de la instrucción pública.
artº 371
Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y
publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revision o aprobación
alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que
establezcan las leyes.
CONCLUSIONES: Importancia de la Constitución de 1812 en el desarrollo del derecho a la educación en la normativa legislativo posterior a la Constitución de 1978.
La constitución de 1812, con el primero de los artículos se
pretende que toda la población abandone el analfabetismo potenciando la
enseñanza de las habilidades instrumentales básicas: lectura, escritura y
cálculo. Se pretendía que al término del grado de instrucción primaria, los
niños aprendiesen a leer con sentido, escribir con claridad y buena ortografía,
poseer y practicar las reglas elementales de la aritmética, etc.
Se crean nuevas instituciones educativas, tanto escuelas
como universidades, que impartieran diferentes ramas del saber. Jovellanos
decía: “Se debe impartir a todos los ciudadanos. Que no haya individuo, por
pobre y desvalido que sea, que no pueda recibir fácil y gratuitamente esta
instrucción. Ni que, por apartada que esté, exista aldea sin escuela”.
Con la publicación de esta Constitución, como novedad se
constituyen los primeros órganos directivos docentes, que dotados de las competencias
necesarias y debidamente cualificadas, estarán siempre bajo la supervisión y el
control continuo de la Inspección y del Gobierno, así de cómo lo dicten las
leyes.
Sin dejar de lado las enseñanzas eclesiásticas propias del
catolicismo y las políticas de la época, se implanta un plan de estudios
igualitario, independiente del lugar donde se impartiera, siempre y cuando
respete y siga las directrices marcadas por la Constitución. No obstante, las
Cortes se reservaban el derecho a implementar estatutos y planes que bien
ampliasen o complementasen estos presupuestos, teniendo en cuenta las necesidades
y mejoras que pudieran surgir en torno a la Instrucción Pública, pues se trataba
de una sociedad muy cambiante.
Por último, hacer referencia al reconocimiento
del derecho de libertad de expresión e imprenta de ideales políticos,
respetando bajo cualquier concepto lo establecido por la ley.
BIBLIOGRAFÍA
http://personal.us.es/alporu/legislacion/constitucion_1812_educacion.htm
http://www.uchbud.es/temas/EcoSoc_sXIX.pdf
http://es.scribd.com/doc/118426728/La-pepa-y-la-educacion
http://es.wikipedia.org/wiki/Constituci%C3%B3n_espa%C3%B1ola_de_1812
viernes, 28 de diciembre de 2012
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